CALIFORNIA, Estados Unidos.- De victimaria a victima, en solo cuestión de segundos. Eso es lo que le pasó a Miley Cyrus en el programa Punk’d, en el que ella pretendía jugarle una broma a su colega y amigo Justin Bieber, sin saber que en realidad la producción pretendía que la broma sea del canadiense hacia ella.
El escenario elegido fue el estacionamiento de un local comercial, en el que un grupo de skaters realizaba sus destrezas. Allí llegó Justin con su lujosa camioneta, supuestamente al encuentro de Miley. Pero la muchacha en realidad se encontraba escondida siguiendo en un monitor todo lo que pasaba en el playón.
La idea era que los jóvenes manifiesten su descontento a Bieber por haber ocupado con su vehículo el lugar en el que ellos estaban practicando y lo fastidien durante unos instantes. Luego de que reciba un buen susto, Miley saldría a darle la noticia de que había sido victima de una broma.
Pero nada de eso pasó. Justin se enfadó y se trenzó con los muchachos en una fuerte discusión que derivó en una serie de golpes de puño y patadas, al punto tal de que el músico dejó a uno de ellos tirado en el piso para rematarlo con un violento rodillazo en el rostro. Todo perfectamente actuado y coordinado.
Entonces el susto se apoderó de Miley, que no podía salir de su asombro al ver lo que estaba ocurriendo, y como los planes se salían de control. Es entonces cuando Justin aparece nuevamente en escena para anunciar que la verdadera broma era esa, y que el susto en grande no se lo llevó otra más que la misma Cyrus. (Especial)